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Descripción del Glaciar Moreno.
Roberto Hilson Foot

Descripción del glaciar más emblemático de la Patagonia Argentina.

 

Relevamientos:

 

Expedición Cuenca del Río Santa Cruz (1992)

Roberto Hilson Foot

Relevamiento 2012-2013

 

Fotografías:

 

Daniel Magaldi (1995)

Roberto Hilson Foot (1992)

 

Agradecimientos:

 

Al personal del Parque Nacional Los Glaciares.

 

Bibliografía

 

I

 

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Retrato de Valentín Feilberg, Museo Naval de Tigre.

Cuando el 14 de febrero de 1877, Francisco Pascasio Moreno junto a los pocos hombres que lo acompañaban, siguiendo los pasos de la expedición de 1873 comandada por el subteniente Valentín Feilberg, llegan al Lago Argentino, coronando con éxito una agotadora expedición de un mes, guiados por el propósito de resolver definitivamente el problema de las nacientes del Río Santa Cruz.

 

Es al día siguente, el 15 de febrero de 1877 que Moreno dará nombre al gran lago, dice textualmente en su obra “Viaje a la Patagonia Austral”: “¡Mar interno hijo del manto patrio que cubre la cordillera en la inmensa soledad, la naturaleza que lo hizo no le dió nombre; la voluntad humana desde hoy te llamará Lago Argentino!”

 

 

A casi 100 km al Oeste de la naciente de Rio Santa Cruz, se encuentra el glaciar que llevará con el tiempo el nombre de este esforzado investigador y expedicionario, quien fuera el primer blanco en navegar las aguas del mayor lago de nuestro país. La denominación de Moreno para referirse al glaciar, se utilizó a partir del relevamiento hidrográfico de 1899 a cargo del Teniente de Fragata Alfredo Iglesias. En el informe que presentó en 1901 hablaba del Lago Argentino y del Glaciar Perito Moreno.

 

Es interesante hacer notar que por la misma época el alemán R. Hauthal adscripto a la Comisión Argentina de Límites, estudió la zona y denominó al glaciar en cuestión Bismarck Gletscher, nombre que aún puede leerse en viejos mapas alemanes. Con el tiempo, sin embargo predominó la denominación local.

 

II

 

El Glaciar Moreno corre en una dirección predominante de Oeste a Este, a los 50° de latitud Sur. Es uno de los muchos glaciares que se desprenden de la enorme masa de hielo conocida como el Hielo Continental Patagónico Sur, denominado en inglés como el “Southern Patagonian Icefield”, que se extiende a lo largo de 350 km. entre los 48°20′ y los 51°30′ de latitud Sur cubriendo un área de unos 13.000 km2 a una altura media de 1500 a 2000 m.s.n.m. De esta masa de hielo se desprenden gran cantidad de glaciares, la mayoría de ellos hacia el Pacífico pero algunos muy importantes como el Viedma, Upsala, Onelli y Moyano hacia el Atlántico. En este último grupo se encuentra el Glaciar Moreno, cuyo sector frontal llega hasta el canal de los témpanos del Lago Argentino. El Glaciar está dentro del Parque Nacional Los Glaciares, en el S.W. de la provincia de Santa Cruz. Este parque fue creado en 1937 por la ley 13.895, a algo más de 300 km de Río Gallegos, y constituye una de los atractivos turísticos más importantes de la República Argentina.

 

III

 

Si atendemos a la litología de la zona, podemos apreciar una gran diversidad en el tipo y composición de rocas. Sobre la margen Norte del Lago Argentino predominan las formaciones del Cretácico, junto a Pórfiros del Jurásico y depósitos glacifluviales del Pleistoceno. Existen importantes depósitos morrénicos laterales hacia la margen Norte del lago y terminales hacia el Este. En la litología del Cretácico es abundante la presencia de areniscas y conglomerados. Se pueden observar bancos tobáceos, y complejos sedimentarios con arcillas y arenas hacia el Noroeste del lago. La sedimentación del Cretácico inferior fue posiblemente marina encontrándose fósiles de amonites. La sedimentación del Cretácico superior fue alternativamente marina y continental.

 

La margen Sur del lago, presenta basaltos del Pleistoceno, como en el Cerro de los Huelguistas, pórfiros andesíticos como en el Cerro Moyano y basandecitas como en el Cerro El Calafate. Hay también importantes formaciones sedimentarias del Cretácico y un desarrollo muy notable de morrenas y de depósitos fluvioglaciares en torno al lago. Hacia el S. E. del lago, con un espesor medio de 500 m hay formaciones sedimentarias del Mioceno, con tobas blanquesinas.

 

 

Parece importante destacar que la zona en torno al lago presenta una gran cantidad de depósitos morrénicos. Un primer grupo que cierra el paso del Brazo Rico en su extremo oriental, otro grupo a la altura del “Arroyo Horqueta” en la margen Norte y de Punta Bandera a la margen Sur del lago, y un grupo de morrenas terminales hacia el este del lago que permiten su endicamiento. Esta presencia morrénica nos da indicios de la gran extensión y desarrollo que alcanzaron los glaciares de la zona. Junto a estos datos litológicos, quisiera agregar alguna información sismológica recordando que los sismos pueden afectar el movimiento de los glaciares. Según el archivo de la División Sismológica del Servicio Meteorológico Nacional que tiene datos discontinuos desde 1877 se registraron hasta 1995 18 temblores. De estos fueron de cierta consideración los de junio de 1930, enero de 1944 y de mayo de 1952, sin embargo debe destacarse que en algo más de 100 años no ha habido terremotos importantes aunque de acuerdo a los pobladores del lugar han confirmado leves temblores en forma bastante recurrente.

 

IV

 

El Glaciar Moreno se encuentra en una zona de clima frío y húmedo y afectado sobre todo por el anticiclón del Pacífico Sur. Es una zona de grandes vientos, unas latitudes conocidas como los “Roaring Forties” (los cuarenta bramadores). En la Estación Meteorológica Lago Argentino el promedio anual de la velocidad del viento es de unos 15 km por hora, siendo mas fuertes en primavera y verano con una velocidad promedio superior a los 20 km/h y más calmos en invierno con promedios de 10 a 15 km/h. Los vientos predominantes son desde el Oeste y del Sudoeste registrándose en invierno una importante contribución de vientos desde el Este. Haciendo un análisis histórico puede detectarse una tendencia sostenida hacia registros anemométricos menores. De acuerdo a los registros estadísticos en la década del 40 la media del viento fue de 17 km/h. En la siguiente década esa velocidad cayó a 15 km/h. Durante la década del 60 el promedio se mantuvo en torno a los 15 km/h para caer a 12 km/h en la década del 70. En los 80’s los valores medios se mantuvieron en torno a esta velocidad , casi 5 km/h menos que durante la década del 40.

 

Estos vientos fuertes desde el Pacífico Sur traen una gran cantidad de precipitaciones a la zona cordillerana. Las estimaciones de la Dirección General de Aguas en 1987 asignaban a la zona cordillerana precipitaciones anuales superiores a los 4000 mm, con estimaciones máximas del orden de los 6000 y 7000 mm, para la ladera occidental de los Andes. En la ladera oriental las precipitaciones disminuyen con gran rapidez, considérese que la población de Calafate a menos de 100 km al Este de la cordillera recibe de 10 a 30 mm de precipitaciones por mes, con totales anuales en torno a los 200 a 250 mm. A diferencia de los registros de velocidad media del viento, en el caso de las precipitaciones, no ha podido detectarse un patrón de evolución, siendo las décadas del 60 y 70 algo más lluviosas que las del 40, 50 y 80. Tampoco es importante la variación estacional, siendo ligeramente mas lluviosos el otoño y el invierno que el verano; no existe sin embargo una estación de lluvias.

 

Con respecto a las temperaturas, los registros nos permiten estimar para la base del glaciar una media anual de 7°C. Las máximas medias del verano son de 16 a 18°C siendo las mínimas medias de invierno del orden de los -2°C. Se estima que la isoterma anual de los 0°, se sitúa por encima de los 800 ó 900 m, siendo en verano de unos 1500 m.s.n.m. algo importante si se considera que el Glaciar Moreno a diferencia que el Ameghino, y el Upsala tiene un amplio campo de acumulación por encima de los 1500 m. Finalmente quisiera consignar que la humedad relativa ambiente se ha mantenido en forma estable entre 55 y 60% como promedio anual a lo largo de los registros del Servicio Meteorógico Nacional.

 

V

 

El Glaciar Moreno es a la luz de lo expuesto un glaciar de latitudes medias. Su longitud máxima es de unos 30 km. Si se mide desde el Cerro Pietrobelli a 2950 m de altura hasta el frente del glaciar en el canal de los témpanos hay 23 km. La superficie estimada del glaciar es de algo más de 230 km2.

 

El ancho en su ramal Sur, entre el Co. Moreno y el Cordón Reichert es de unos 4 km. El frente del glaciar sobre el canal de los témpanos tiene una altura entre 50 y 70 mts. La altura máxima de acumulación del glaciar esta entre los 2.500 y los casi 3.000 mts. del Cerro Pietrobelli. Es muy importante destacar que la divisoria de agua del glaciar está en general a unos 2.000 mts, muy superior a los 1.350 del Glaciar Upsala en gran parte de su perímetro. Se estima que el E.L.A. (Equilibrium Line Altittude) es de 1.150 mts sobre el nivel del mar. El glaciar es en general de un color blanco, con poca carga morrénica, a diferencia por ejemplo del Glaciar Ameghino o el Upsala. Presenta una gran cantidad de grietas, cuevas y seracs. El glaciar termina como dijimos en el Lago Argentino a 180 mts sobre el nivel del mar.

 

Una de las peculiaridades del Moreno, es que a diferencia de la enorme mayoría de los glaciares del mundo que retroceden, este se encuentra en un estado de equilibrio, con oscilaciones notables de la zona frontal. Un contraste impresionante se registra entre el Glaciar Moreno en equilibrio y el acelerado retroceso del Glaciar Upsala, situado 50 km al Norte. El Upsala es casi el doble de largo que el Moreno, alcanzando casi los 60 km; con un ancho de 5 a 7 km. Es materia de ardua controversia las razones de tan disimil patrón de evolución. Hay tres factores que quizás pueden contribuir a esta explicación:

 

Primero: el hecho de que la zona de acumulación del Glaciar Upsala está en general a menores alturas que la zona del Moreno, que tiene una proporción mayor de su superficie por encima de los 2.000 mts. Esto podría significar una mayor acumulación proporcional de precipitaciones y una menor pérdida de agua por evaporación ante temperaturas superiores a 0°C recordando que la isoterma de 0°C puede alcanzar los 1.500 mts. sobre el nivel del mar en el verano. Debe tenerse en cuenta que hacia el Norte, el glaciar alcanza alturas menores a 2.000 mts. y sólo hacia el Oeste del Upsala hay alturas por encima de los 2.500 mts. como el Cerro Bertacchi de 2.612 mts., el Cerro Agassiz de 3.180 mts., el Cerro Bertrand de 3.064 mts. Pero esta zona alta es una parte proporcionalmente menor de la zona de acumulación del glaciar. Considérese que en la evolución de los últimos 20 años la zona hacia el Este del frente del glaciar Upsala alimentada predominantemente desde el Norte ha sido la de mayor retroceso. Contrastando con el más lento repliegue del frente Oeste.

 

 

Segundo: El nivel de divisoria de pendientes es en general más bajo en el Upsala que en el Moreno acercándose a los niveles de ELA. La altura de división entre el Upsala y el Viedma es de 1.300 a 1.350 m. Considérese el contraste de esta cota con la división a 2.000-2.100 m. entre el Moreno y el Ameghino, los 2.500 a 2.700 m. de divisoria entre el Moreno y el Glaciar Grande hacia el Sur, o la altura del Cordón Petrobelli por encima de los 2.000 m.

 

Tercero: la zona de acumulación es proporcionalmente mayor en el Moreno que en el Upsala. Tanto al total de la superficie como en relación con la superficie de ablación. En el caso del Glaciar Upsala con una superficie de ablación de 325 km2 que representa el 37% del total siendo por ende la superficie de acumulación del 63% del total. En el caso del Moreno con 70 km2 como área de ablación, que representa el 32% o 33% del total, como vemos un área proporcionalmente menor, lo que significaría un derretimiento porporcionalmente menor al del Upsala. Es de destacar que el 67% o 68% de la superficie del Moreno es superficie de acumulación.

 

Estos tres factores, una proporción mayor del glaciar Moreno por encima de los 1.500 m. con más precipitaciones y menos evaporación, una divisoria de aguas en general más alta en el caso del Moreno, y un porcentual mayor de la superficie de Upsala, sujeta a la ablación podrían ser elementos a considerar en la explicación de por qué mientras el Upsala ha retrocedido aceleradamente, el Moreno se mantiene en equilibrio.

 

 

VI

 

Cuando nos hemos referido al equilibrio en que se encuentra el Moreno, ello se refiere a la longitud, ancho y grosor del hielo del glaciar, por tanto es un equilibrio entre la acumulación y la ablación, pues bueno es recordar que un glaciar es una suerte de río de hielo en movimento. El hielo del glaciar se mueve por la atracción gravitatoria desde las zonas más altas de acumulación hacia las zonas más bajas de ablación. No son muchos los estudios que se han hecho sobre la velocidad del movimiento del hielo en los glaciares patagónicos aunque afortunadamente en general han sido coincidentes en sus resultados.

 

Mientras el glaciar Upsala se ha movido a velocidades en torno a los 3 a 4 mts. por día en zonas cercanas a la morrena central, en el glaciar San Rafael se ha medido un desplazamiento de 200 mts. por año entre 1974 y 1986 y en el glaciar Tyndall se ha registrado un movimento de unos 85 mts. por año entre 1975 y 1985.

 

Los registros para el Moreno dieron un promedio de 2 mts. por día en noviembre de 1992 en el trabajo realizado por Naruse – Skvarka – Kadota – Koizumi. En las zonas laterales afectadas por la fricción con los bordes del valle, la velocidad es de 0.3 a 0.5 mts. por día mientras que en la zona central, como dijimos, llegaba a máximos de 2 mts. por día. En la década del 50 Raffo-Colqui-Madejski midieron con resultados similares a los anteriores una velocidad de 1 a 2.5 mts. por día por la época de primavera y verano. Es de suponer que dicha velocidad sea menor en invierno.

 

VII

 

Una de las peculiaridades que han convertido al Glaciar Moreno en una atracción turística internacional es su oscilación frontal que lo lleva a dividir al Brazo Sur del Lago Argentino, del canal de los témpanos y el cuerpo principal de dicho lago. Desde los primeros estudios hechos a fines de 1899 se notó un avance del frente del glaciar que lo llevó a alcanzar la orilla de la Península de Magallanes en 1917. Este movimiento del glaciar obstruye el fluir del Brazo Rico y del Brazo Sur, que acumula agua y presión contra la pared del glaciar. La zona Norte del lago continúa drenando agua por la salida natural del Río Santa Cruz manteniendo su nivel normal. Esto produce una diferencia en la altura de las aguas de varios metros, entre el nivel normal en la zona Norte del lago y el crecimiento de la zona Sur que no tiene salida al encontrarse obstruída por el hielo.

 

El segundo cierre registrado fue el de 1934-35 y el tercero fue en 1939-40, desde entonces, en forma muy irregular se sucedieron varios cierres del canal de los témpanos. En ocasiones la masa de hielo no ha llegado a estar completamente pegada a la otra orilla como en 1948, 1949 y 1950, lo cual permite cierta descarga, minimizando el efecto de la inundación.

 

En otras ocasiones como en 1947, el canal de los témpanos se vio cerrado por breve tiempo por un empuje aislado del glaciar. Se han registrado también, los cierres grandes, por un largo período de varios meses, que producen un gran desnivel entre el sector norte y el sur, una gran presión sobre la pared de hielo y los rompimientos espectaculares con inundaciones a lo largo del valle del río Santa Cruz. En el cierre de Octubre de 1939 por ejemplo, el nivel del sector sur, la sección llamada Brazo Rico, subió 9 mts sobre el nivel normal. Esta marca fue superada en marzo de 1942 cuando el Brazo Rico alcanzó un nivel de 17 mts. sobre el nivel normal y consiguientemente sobre el nivel del sector Norte. Un aspecto interesante es que estos diques prueban que el glaciar está asentado sobre el fondo del lago, y que la profundidad del lago frente a la Península Magallanes no debe ser superior a los 150 mts. En general los rompimientos del frente del glaciar se producen ante la acumulación de agua y consiguientemente de presión, y esto tiende a producirse durante el verano. Por ejemplo en el avance de 1939-1940, el rompimiento se produjo en febrero, en el endicamiento de 1941-42 el rompimiento fue en marzo de 1942. Recientemente, en 2012 también fue en el mes de marzo. Recordemos que en la inundación de 1939 la diferencia entre los dos lados del glaciar superó los 10 mts. y el canal abrió ante semejante presión con gran violencia el 17 de febrero de 1940. En el caso mencionado anteriormente de 1947 hubo una muy corta obstrucción que alteró el nivel en no más de 2 o 3 metros; nótese la gran diferencia con las grandes inundaciones. Dentro de esta categoría está la de 1951-52 con 221 días de obstrucción y una diferencia de nivel de más de 11 metros. Al producirse la apertura del canal tardó 4 días en lograr el equilibrio entre los 2 lados del lago reduciéndose el nivel del Brazo Rico en 8 a 9 mts. y aumentando el del canal de los témpanos en 2 a 3 mts. al año siguiente se produjo una de las más grandes inundaciones, con una diferencia de nivel de 14 a 15 mts. A estos ejemplos debemos agregar los tres últimos rompimientos ocurridos en febrero de 1988, en el verano de 2004 y en el invierno de 2008, además dos episodios menores durante la década del ’90. así como el mas reciente en marzo de 2012.

 

En general el proceso de rompimiento, analizando todos los ejemplos anotados, sigue tres claras etapas: comienza con canales marginales de agua, luego se producen grietas a través del glaciar, y por fin un túnel y la posterior caída del techo equiparandose en pocos días los niveles del lago. Es conveniente resaltar para evitar ciertas presentaciones tendenciosas, demasiado preocupadas por las ganancias turísticas, que no hay un patrón fijo de obstrucción e inundación, y hasta ahora no hay ningún método para predecir con exactitud el momento del rompimiento.

 

VIII

 

Hemos explicado hasta ahora que el glaciar corta en dos al lago argentino, al obstruir el canal de los témpanos. En la parte Sur del lago se acumula el agua, alimentado por precipitaciones, arroyos y ríos como por ej. El Cachorros y El Camiseta. La sección Norte del lago con el canal de los Témpanos, Canal Mayo, Brazo Upsala, Canal Spegazzini, Canal de la Olla, Brazo Norte y el cuerpo principal del lago sigue drenando a través del Río Santa Cruz hacia el Atlántico. Consiguientemente se produce una gran diferencia de nivel, pues el sector Sur no tiene salida. La presión del agua, finalmente rompe el glaciar y las aguas pasan con velocidad hacia el sector norte y luego al río Santa Cruz. En esas circunstancias es obvio que a lo largo del valle Santa Cruz se producen importantes inundaciones, las mismas son peligrosas para las explotaciones ganaderas de la zona. Por ej. el casco de la estancia La Nenucha (I.G.M. Hoja 5169-2 Santa Cruz) que fue duramente castigado y destruido por inundaciones sufridas en el pasado, algo que en general ha afectado a todas las estancias de la zona. El otro aspecto a tener en cuenta es que existen 2 importantes proyectos hidroeléctricos para el valle del Santa Cruz que son la represa Cóndor Cliff y la represa La Barrancosa, proyectos que han esperado largas décadas para su ejecución y que deberán considerar los peligros de las repentinas inundaciones producidas por el rompimiento del glaciar.

 

 

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CARTOGRAFIA INSTITUTO GEOGRÁFICO MILITAR

 

Hoja 5172-2 Punta Avellaneda Escala 1:100.000

Hoja 5169-2 Ea. Santa Lucía Escala 1:100.000

Hoja 5169-3 Ea. Cañadon Rancho Escala 1:100.000

Hoja 5172-3 Lago Argentino Escala 1:100.000

Hoja 5169-1 Ea. La Barrancosa Escala 1:100.000

Hoja 5172-6 Ea. Condor Cliff Escala 1:100.000

Hoja 5172-5 Estancia Cerro Fortaleza Escala 1:100.000

Hoja 5172-4 Paso Rio Bote Escala 1:100.000

Hoja 5172-7 Glaciar Perito Moreno Escala 1:100.000

Hoja 5172-5175 Lago Argentino Escala 1:100.000