info@estudiospatagonicos.com.ar



Interpretación de la primera imagen satelitaria del SAC-C
Roberto Hilson Foot

* SAC-C: Satélite Argentino

Análisis de la primera imagen satelitaria del SAC-C (2001) de la Provincia de Neuquén y parte de Río Negro.

 

Investigación y trabajo de campo:

Roberto Hilson Foot (2008 – 2010)

 

Fotografías:

Daniel E. Magaldi (2008)

 

Agradecimientos:

A los miembros de la cátedra de sensores remotos de la carrera de Geografía, U.B.A.

 

Bibliografía

 

 

 

I

 

Nuestra intención es brindar una información básica acerca de la interpretación de una imagen satelitaria, y en este caso específicamente del satélite argentino SAC-C del cual analizamos la primera imagen con fecha de toma del 2 de Diciembre de 2000 y publicación en Marzo de 2001.

 

II

 

Valle encantado, Río Limay

Datos de la imagen satelitaria.

 

Plataforma: SAC-C es un satélite Argentino de 475Kg. de peso, de 1,85m por 1,65m por 2,20m de largo, lanzado el 21 de Noviembre de 2000, desde la Base Aérea de Vandemberg, California, E.E.U.U. mediante un cohete Delta 2-7320 de la NASA.

 

Sensor: M.M.R.S. multispectral medium resolution scanner.

 

Área provincial de cobertura: Neuquén y Río Negro.

 

Número de la órbita: es la órbita 232 a 705km. de altura, completando cada 99 minutos un período orbital.

 

Bandas del M.M.R.S.: Banda 1: 480-500nm de azul verdoso, Banda 2: 540-560nm del verde, Banda 3: 630-690nm para el rojo, Banda 4: 795-835nm para el infrarrojo cercano y la Banda 5: de 1550-1700nm del infrarrojo medio.

 

Resolución espacial: 175m

 

Fecha de toma: 2 de Diciembre de 2000

 

Organismo ejecutor: C.O.N.A.E. Comisión Nacional de Actividades Espaciales.

 

III

 

Uno de los usos más frecuentes de las imágenes satelitales es aplicarlas para estudiar la hidrología de una región. Al analizar las redes de drenaje podemos detectar que la mayor parte de los ríos en esta zona tienen sus cabeceras en las zonas de relieve montañoso que se encuentran a la izquierda en la imagen satelital. Al observar con más detalle identificamos las nacientes de algunos de ellos en los lagos cordilleranos. El color negro de los mismos corresponde a un bajo porcentaje de reflectividad propio de aguas profundas como en los casos del Lago Nahuel Huapi, Traful y Huechulaufquen. Estos lagos cordilleranos son en su mayoría de origen glaciar, habiendo inundado antiguo valles en U, que dan origen a importantes ríos como en el caso del Limay que nace del lago Nahuel Huapi, el Aluminé que nace en el lago del mismo nombre o del río Malleo con sus nacientes en el Lago Tromen.

 

Al analizar los diseños de avenamiento notamos un predominio de formas dendríticas, aunque a medida que nos alejamos de la zona elevada de la cordillera la densidad y número de los tributarios disminuyen rápidamente. En la zona de pedemonte los ríos como en el caso Caleufú o el Agrio tienden a desarrollar amplios meandros. A medida que nos movemos hacia el este la densidad de drenaje pasa de ser alta en las zonas de montaña a media en el pedemonte, llegando a poder considerarse como muy baja en la zona extra-andina.

 

Imagen satelital SAC-C

 

Los dos ríos principales el Neuquén corriendo hacia el sudeste y el Limay con un rumbo noreste tienden a confluir aunque ello no aparece en la imagen estudiada. Al seguir los recorridos de los ríos podemos observar que la mayoría tiene pendiente Atlántica con un predominio en la dirección del escurrimiento hacia el este, con algunas excepciones como el caso del río Hua-Hum desde el Lago Lacar, con pendiente al océano Pacífico.

 

La gran mayoría de las cuencas son exorreicas, sin embargo en el caso de la cuenca del Añelo en la provincia de Neuquén y los cursos de agua no permanentes de la zona de Maquinchao en Río Negro la imagen muestra cuencas endorreicas. Podemos inferir que a diferencia de las anteriores la mayor parte de los ríos se alimentan del derretimiento de los hielos, glaciares y nieves cordilleranas. En dicha zona aparecen lagos interpuestos en sus cursos, sin embargo al abandonar las zonas de montaña e internarse en las mesetas se convierten en alóctonos recibiendo en esa zona una muy pequeña cantidad de tributarios, muchos de ellos, como los de la margen derecha del Limay, son no permanentes.

 

Debemos resaltar el intenso uso que se hace de los dos ríos principales y de algunos de sus afluentes. En el caso de la cuenca del Limay encontramos los embalses de Alicurá, Piedra del Aguila y Arroyito así como el Dique El Chocón. En el curso del Neuquén podemos observar los diques Portezuelo Grande, Planicie Banderita y Loma de la Lata lo cual nos permite inferir un intenso uso de estos ríos para generar hidroelectricidad. A su vez podemos intelegir un uso para riego en las zonas cercanas a la confluencia de los dos ríos principales.

 

IV

 

Es posible también por medio de las imágenes satelitales distinguir zonas diferenciadas por condiciones naturales o impactos antrópicos. En la región cubierta por la primera imagen del Sac-C pueden distinguirse dos zonas naturales:

 

Al oeste se aprecia una zona de cordilleras y sierras con una ancho que oscila entre los 70 y los 170 km, más angosto al norte y con un mayor desarrollo al sur, seccionado por la presencia de lagos transversales resultantes de la erosión glaciaria del Pleistoceno-Holoceno.

 

Al este de la imagen podemos observar el predominio de mesetas, propias de la Patagonia extra-andina. Las nacientes de los ríos se encuentran en la Patagonia andina y predominan como mencionamos anteriormente, redes dendríticas, exorreicas con pendiente atlántica profundizando al escurrir hacia el este su carácter de alóctonos. La importancia de los ríos Neuquén y Limay se evidencia al ser utilizados para la hidroenergía en los diques que hemos mencionado, así como por el uso de los valles para la producción agrícola por medio de regadíos.

 

Meseta en la zona del valle del Ñirihuau

Las zonas de alta montaña están dominadas por la presencia de hielos permanentes. La fecha de toma de la imagen fue el 2 de Diciembre por lo que podemos suponer el paulatino derretimiento de la nieve del invierno, aunque en la zona pueden ocurrir nevadas aún en el verano, siendo difícil distinguir entre nieves y hielos con una resolución espacial de 175m. En las laderas de las montañas se puede distinguir la presencia de una densa vegetación que rodea en forma continua y homogénea a los lagos, encontrando su límite superior en las alturas nevadas. En la zona de piedemonte la cobertura de vegetación disminuye siendo el bosque andino-patagónico paulatinamente reemplazado por una estepa de gramíneas y arbustos, fenómeno que se aprecia en los colores desde un crema amarillento al marrón. En las zonas de piedemonte y de mesetas extra-andina es posible observar zonas de muy alta reflectividad con un color cercano al blanco por los suelos desnudos, salinas y cursos de agua no permanentes. La cuenca del Añelo y la zona de Maquinchao en la provincia de Rio Negro son dos ejemplos de este tipo de suelo.

 

En el centro sur de la imagen podemos detectar la presencia de nubes del tipo cirrus altos que dificultan parcialmente la observación de la zona del lago Nahuel Huapi y a la misma latitud en la zona de alta montaña formas globulares mas propias de nubes del tipo cúmulos. El tipo de cobertura vegetal parece indicar una rápida transición ecotonal de lo cual inferimos una brusca caída de las precipitaciones a medida que nos desplazamos hacia el este, probablemente encontrando en la zona de meseta menos de 300mm de precipitaciones siendo la causa principal de la escasa cobertura vegetal. La dirección general de los ríos permite inferir que hacia el oeste hay una mayor altura sobre el nivel del mar que hacia el este, observándose como los cursos de agua han formado cañadones utilizables a la hora de construir represas.

 

La baja resolución no permite observar en detalle las zonas urbanas aunque podemos detectar una función nodal en el caso de Plaza Huincul y Zapala, con un eje carretero principal uniendo San Carlos de Bariloche con la ciudad de Neuquén en la confluencia de los ríos Limay y Neuquén. Es posible por lo tanto lograr con el uso de imágenes satelitales una mejor visualización de las zonas estudiadas, tanto con sus aspectos naturales como antrópicos. Este análisis visual de imagenes ha considerado el tono y brillo relativo, el color o falso color compuesto, la textura, forma, tamaño así como el patrón de distribución espacial para la identificación e interpretación.

 

V

 

La CONAE, ejecutor de la imagen que estudiamos, es el único organismo del Estado Nacional competente en materia espacial. Se encarga de controlar, gestionar, diseñar y ejecutar así como de administrar proyectos encuadrados en el plan espacial “Argentina en el Espacio, 2004-2015”. El SAC-C fue completamente diseñado y construido en nuestro país y fue utilizado en programas de educación, en el monitoreo de catástrofes naturales, en monitoreo de calidad del agua, situación hídrica de la cuenca del Plata y en el relevamiento de cosechas y cultivos.

 

INSTRUMENTOS A BORDO DEL SAC-C

 

MMRS, HRTC, HSTC y el DCS de origen Argentino. El receptor GPS de posicionamiento global y el MMP de origen norteamericano con participación de Dinamarca en último caso. El ICARE de origen francés y INES e IST de origen italiano. Los sensores registran las ondas electromagnéticas emitidas o reflejadas por los objetos en función de la temperatura de los mismos.

La CONAE logró exitosamente lanzar el SAC-D Aquarius y trabaja en el SAOCOM A y B en convenio con Italia, como parte de la recuperación del desarrollo espacial que se registra a partir de 2003.

Sin desconocer las virtudes de la tecnología satelitaria y si bien la resolución espacial de la imagen estudiada no permite una afectación del derecho a la privacidad, la creciente resolución de los sensores remotos implican una creciente amenaza a la vida privada de las personas. Recordamos el fallo del juez William Douglas en 1966 “We are rapidly entering the age of no privacy where everyone is open to surveillance at any time…”. Una herramienta tecnológica como la que aporta la teledetección satelital presenta un aspecto riesgoso no regulado pues diluye la privacidad y la soberanía territorial.

 

 

Bibliografía

 

Andersen, J. “A land use and land cover classification system for use with remote sensor data, Geological Survey, EEUU, 1976.

 

Barinas Ubiñas, Désirée “El impacto de las tecnologías de la información y de la comunicación en el derecho a la vida privada”, Revista electrónica de Ciencia Penal y Criminología, 15-09 (2013).

 

Comisión Nacional de Actividades Espaciales “Conocimientos Básicos sobre teleobservación”, CONAE, Diciembre 1999.

 

Chuvieco,Emilio “Teledetección Ambiental”, Ariel, Barcelona, 2006.

 

García-Meléndez, Eduardo “Sistemas de Información Geográfica y Teledetección”, EOI (2006-2007).

 

Marlenko, Natalia “Sensores Remotos. Antecedentes y cronología”, Facultad de Filosofía y Letras, Buenos Aires, 2002.

 

Marlenko, Natalia “Fundamentos de la Teledetección”, Facultad de Filosofía y Letras, Buenos Aires, 2002.

 

Marlenko, Natalia “Aplicaciones en Suelos de la Teledetección”, Facultad de Filosofía y Letras, Buenos Aires, 2002.

 

Marlenko, Natalia “Aplicaciones en Agricultura de la Teledetección”, Facultad de Filosofía y Letras, Buenos Aires, 2002.

 

Paruelo, J. M. “Caracterización funcional de ecosistemas mediante sensores remotos”, Revista Ecosistemas 17 (3) 4-22 Septiembre 2008.

 

Speranza, F. C. y Zerda, H. R. “Clasificación digital de coberturas vegetales a partir de datos satelitales mutiespectrales”, Actas VIII, Congreso Argentino de Ingeniería Rural, 2005.

 

Valdez Lazalde, J. R.; González Guillén, M. de J.; De los Santos Posadas, H. M. “Estimación de cobertura arbórea mediante imágenes satelitales multiespectrales de alta resolución”, Agrociencia 40: 383-394, 2006.